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Cómo hacer un buen negocio**

Averiguar por automóviles es una cosa; negociar con el vendedor es otra. Pero si sigue ciertas pautas básicas y algunos consejos prácticos, no tendrá problemas y hasta podría lograr un buen negocio.

Usted está al mando: Pase lo que pase en el salón de exposición y ventas, recuerde que usted tiene todo el poder. Si no le agrada el vendedor que lo atiende o no consigue el precio que desea puede marcharse cuando quiera. Siempre habrá otro concesionario cerca.

Y aun cuando no quiera irse definitivamente, no tenga miedo de marcharse temporalmente. Vuelva a su hogar y consúltelo con la almohada. No ceda frente a la presión de los concesionarios. No son ellos los que tendrán que pagar cada mes, usted lo hará. Tiene todo el derecho de avanzar a su propio ritmo.

Conozca lo que busca: Cuanta más información tenga al ingresar al concesionario, mejor resultará todo para usted. No significa que tenga que ser un ingeniero automotriz para lograr un buen negocio, pero si sabe qué marca y modelo desea, y qué opciones puede considerar, se reduce al cantidad de venta que le puedan ofrecer. Si logra centrar la conversación en torno al precio, reducirá el riesgo de que lo convenzan de comprar un paquete de opciones de primera clase que simplemente no necesita.

Negocie como un profesional, aunque no lo sea: No hay ninguna duda; negociar un precio con un concesionario de automóviles es una de las cosas más estresantes que hará en su vida. Sólo recuerde no ponerse nervioso y tenga en cuenta los siguientes consejos. Todo saldrá bien.

  • No se entusiasme: Si un vendedor lo ve demasiado interesado por un automóvil, habrá perdido un poco de su poder de negociación. Controle sus emociones, les corresponderá a ellos darle una razón para comprarlo.
  • No hable sobre la financiación: Dígales que pagará en efectivo, así no lo tendrán atado. Si acuerda un precio antes de hacer el plan de pago, el concesionario tendrá menos posibilidades para aumentar sus ganancias.
  • Tómese su tiempo: El vendedor de todas formas está allí todo el día, de modo que puede intentar ganarle por cansancio. Sea fuerte, siga negociando y podría ahorrar algo de dinero. Una hora extra de insistencia puede hacerle ahorrar unos cuantos cientos de dólares.
  • Cuídese de la estrategia del policía bueno y el policía malo: Usted conoce el juego; el vendedor le dice que si fuera por él, le daría el precio que usted pide, pero debe consultarlo con el gerente. Entonces, usted piensa que el vendedor está de su lado, ¿no es cierto? No lo está. Es usted contra ellos, no lo olvide.
  • Pida ver la factura: Así sabrá cuánto pagaron por el automóvil. Si no se la muestran, probablemente sea porque le están ofreciendo un pésimo negocio.
  • Compre a fin de mes: Los concesionarios reciben bonificaciones y reembolsos de los fabricantes en base a las cuotas de ventas mensuales. Según cómo le esté yendo a su concesionario, usted tal vez tenga mayor margen de acción hacia fines de mes.
  • No regatee si no quiere: Algunos concesionarios, como Saturn, no negocian. Es el mismo precio para todo el mundo. Si realmente no le gusta regatear, eso quizás sea lo mejor que puede hacer.

Hablemos del precio: Téngalo en claro, las ventas de automóviles son un negocio. Nadie le va a vender un automóvil si no fuera un buen negocio. Por eso, debe encontrar un precio conveniente para el concesionario, pero que no arruine su presupuesto. Encuentre ese precio justo y volverá a casa en un automóvil nuevo.

Cuando comience a hablar de precios, debe conocer ciertos términos.

  • Precio de la factura: Lo mencionamos antes; la factura le indica cuánto pagó el concesionario al fabricante por el automóvil. Investigue un poco en Internet. Puede descubrir cuánto pagó el concesionario y sabrá el punto de partida de ese precio justo.
  • MSRP – Precio de venta al por menor sugerido por el fabricante: Es el " precio en la etiqueta," el número que aparece en la ventanilla del automóvil. No es una etiqueta de precios, es un punto de partida. Por supuesto, si el modelo que busca tiene mucha demanda, probablemente no conseguirá mucho menos.
  • Incentivos para el concesionario: Los fabricantes a veces dan a los concesionarios dinero adicional, bonificaciones o reembolsos si venden automóviles con excedentes de stock o que no se venden bien. Averigüe si el automóvil que le interesa comprar posee alguno de los incentivos para el concesionario. Luego, reste esa cantidad del precio que está dispuesto a pagar.

Entonces, ¿cuánto debe pagar? Por supuesto, es imposible que hagamos la negociación por usted, pero si ofrece cerca de $200 más que el precio de la factura, menos los incentivos para el concesionario, probablemente comience una buena negociación. Es probable que no consiga ese precio, pero demuestra que usted sabe lo que hace.

Cuidado con los adicionales: Una vez que haya acordado un precio, el concesionario probablemente le ofrezca todo tipo de adicionales, desde una garantía extendida hasta una limpieza completa del automóvil antes de que se lo lleve. No dude en rechazarlos, aun cuando intenten incluirlos automáticamente. La mayoría son opcionales.

  • Cargos de destino: Algunos fabricantes cobran por separado el envío del vehículo hasta el concesionario. Usted no puede evitar esto. Sin embargo, puede controlar la etiqueta para asegurarse de que no haya sido incluido en el precio.
  • Licencia y registro: También es inevitable, pero contacte al Departamento de Vehículos Motorizados (Department of Motor Vehicles) de su estado para asegurarse de que el fabricante no haya inflado este cargo.
  • Garantías extendidas: También llamados contratos de servicio. Si compra un automóvil con un buen historial de servicio, no será necesario.
  • Costos de preparación: En otras palabras, que el concesionario tenga listo el automóvil. Se le paga al concesionario por esto. No pague dos veces.
  • Seguro de crédito: Este seguro cancela el préstamo de su automóvil en caso de que usted muera mientras dura el alquiler. Mientras tenga seguro de vida, no se preocupe por esto.

También hay otros. Muéstrese firme. Si no entiende para qué es el cargo adicional, pregúntelo. Y si no debe pagar un cargo y no quiere hacerlo... no lo pague.

Cuando parezca inevitable llegar a un acuerdo en el precio, pida más. Pida que le incluyan las alfombras de piso. Pida algún pequeño adicional que quiera en el automóvil. No se lo darán si no lo pide. Entonces, ¿qué puede perder?

Un paso más: Asegúrese de que todo esté en orden. Ha trabajado mucho para negociar un precio, ahora tómese un minuto, una hora o una noche para asegurarse de que puede pagar ese precio. Incluya la financiación, el combustible y el seguro. Controle todo teniendo en cuenta su presupuesto. Si no le alcanza, ¡no compre el automóvil! Y punto.

El vendedor se enfurecerá. Usted se sentirá muy mal. Es probable que esté completamente desilusionado. Pero ninguna de esas cosas es peor que arruinar su futuro financiero. Superará esta desilusión, pero una calificación crediticia negativa lo agobiaría durante muchos años.

 

Miembro de la FDIC.  PRESTAMISTA HIPOTECARIO QUE BRINDA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES DE CRÉDITO.